Mi médico me indicó una endoscopia, ¿En realidad la necesito?
- Ome Pérez

- hace 4 días
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Es una práctica muy frecuente, que cuando un paciente acude por primera vez a la consulta, traiga consigo muchos estudios, incluyendo en la mayoría de las ocasiones, una endoscopia superior.
Pero, ¿en realidad es necesario realizar este estudio por dolor abdominal?. A pesar de ser un estudio de rutina y que en manos expertas existe poco riesgo de complicaciones, las hay.

Las complicaciones de la endoscopia digestiva alta son poco frecuentes, pero puede ocurrir hasta en el 0.6% de las ocasiones, siendo las cardiovasculares las más frecuentes como arritmias o presión baja; también puede ocurrir hipoxia, sangrado o perforación .
¿En qué caso sí está indicado realizar este tipo de estudio diagnóstico?
Malestar o dolor en la “boca del estómago” (dispepsia)
La dispepsia incluye síntomas como dolor en la parte alta del abdomen, inflamación, sensación de llenura rápida o ardor. En personas menores de 40 años, si no hay señales de alarma, lo habitual es empezar con una prueba para detectar Helicobacter pylori o con medicamentos que reducen la acidez.
La endoscopia se recomienda cuando aparecen síntomas de alarma, como:
Dificultad para tragar
Dolor al tragar
Sangrado digestivo (vómito con sangre o heces negras, melena).
Pérdida de peso sin explicación.
Anemia por falta de hierro
Vómitos persistentes.
Masa palpable en el abdomen.
Antecedentes familiares de cáncer gástrico.
En mayores de 60 años, la endoscopia se recomienda incluso sin síntomas de alarma, porque el riesgo de enfermedades importantes aumenta con la edad.
Reflujo gastroesofágico (ERGE)
Si tienes reflujo y los síntomas mejoran con tratamiento, normalmente no necesitas una endoscopia. Pero sí se recomienda cuando:
Hay dificultad o dolor al tragar
Hay sangrado.
Los síntomas no mejoran con el tratamiento habitual.
Se planea una cirugía antirreflujo.
Existe sospecha de esófago de Barrett (cambio en el tejido del esófago que puede aumentar el riesgo de cáncer).
Dificultad y dolor para tragar
Cuando una persona tiene dificultad para tragar o dolor al hacerlo, la endoscopia es fundamental para identificar la causa. Puede tratarse de:
Estrechamientos del esófago
Anillos o membranas que dificultan el paso de alimentos.
Divertículos (pequeños “bolsillos” en la pared del esófago).
Cuerpos extraños atorados.
Si se tragó un objeto peligroso, la endoscopia debe hacerse de inmediato.
Sangrado digestivo
Cuando hay vómito con sangre, heces negras o sospecha de sangrado interno, la endoscopia ayuda a encontrar la causa y, en muchos casos, a detener el sangrado. Dependiendo de la gravedad, puede hacerse en las primeras 6 a 24 horas.Algunas causas que requieren endoscopia urgente son:
Úlceras sangrantes.
Várices esofágicas.
Desgarros en la unión del esófago y el estómago.
Anemia por falta de hierro
En hombres mayores de 50 años y mujeres después de la menopausia, la anemia por falta de hierro siempre debe investigarse con endoscopia y colonoscopia, porque puede ser señal de sangrado oculto. En personas jóvenes, la endoscopia se reserva para casos persistentes o cuando se sospecha enfermedad celíaca.
Sospecha de enfermedad celíaca
Cuando la prueba de sangre para enfermedad celíaca sale positiva, o cuando hay síntomas persistentes como diarrea crónica, pérdida de peso o anemia, se recomienda hacer una endoscopia con biopsias del duodeno.Incluso si la mucosa se ve normal, es importante tomar muestras porque la enfermedad puede ser microscópica.
Síntomas persistentes o atípicos
Hay situaciones en las que, aunque los síntomas no sean muy específicos, la endoscopia ayuda a descartar enfermedades importantes. Por ejemplo:
Pérdida de peso sin causa clara.
Dolor epigástrico que no mejora con tratamiento.
Náuseas o vómitos crónicos.
Sensación de llenura muy temprana.
Alteraciones en estudios de sangre que sugieren problemas digestivos.
¿Cuándo NO se debe hacer una endoscopia?
Hay situaciones en las que la endoscopia puede ser peligrosa, como:
Perforación del tubo digestivo.
Infecciones graves con inestabilidad.
Infarto reciente.
Alergia severa a los sedantes.
Problemas respiratorios o cardíacos descompensados.
En estos casos, el equipo médico evalúa cuidadosamente el riesgo-beneficio.
La endoscopia digestiva alta es una herramienta muy valiosa, pero debe usarse cuando realmente aporta información útil o permite un tratamiento necesario. La decisión siempre debe tomarse con base en la historia clínica y las características individuales de cada paciente.




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