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Mi médico me indicó una endoscopia, ¿En realidad la necesito?

  • Foto del escritor: Ome Pérez
    Ome Pérez
  • hace 4 días
  • 3 Min. de lectura

Es una práctica muy frecuente, que cuando un paciente acude por primera vez a la consulta, traiga consigo muchos estudios, incluyendo en la mayoría de las ocasiones, una endoscopia superior.


Pero, ¿en realidad es necesario realizar este estudio por dolor abdominal?. A pesar de ser un estudio de rutina y que en manos expertas existe poco riesgo de complicaciones, las hay.




Las complicaciones de la endoscopia digestiva alta son poco frecuentes, pero puede ocurrir hasta en el 0.6% de las ocasiones, siendo las cardiovasculares las más frecuentes como arritmias o presión baja; también puede ocurrir hipoxia, sangrado o perforación .


¿En qué caso sí está indicado realizar este tipo de estudio diagnóstico?


  • Malestar o dolor en la “boca del estómago” (dispepsia)


La dispepsia incluye síntomas como dolor en la parte alta del abdomen, inflamación, sensación de llenura rápida o ardor. En personas menores de 40 años, si no hay señales de alarma, lo habitual es empezar con una prueba para detectar Helicobacter pylori o con medicamentos que reducen la acidez.


La endoscopia se recomienda cuando aparecen síntomas de alarma, como:


  • Dificultad para tragar

  • Dolor al tragar

  • Sangrado digestivo (vómito con sangre o heces negras, melena).

  • Pérdida de peso sin explicación.

  • Anemia por falta de hierro

  • Vómitos persistentes.

  • Masa palpable en el abdomen.

  • Antecedentes familiares de cáncer gástrico.


En mayores de 60 años, la endoscopia se recomienda incluso sin síntomas de alarma, porque el riesgo de enfermedades importantes aumenta con la edad.


  • Reflujo gastroesofágico (ERGE)


Si tienes reflujo y los síntomas mejoran con tratamiento, normalmente no necesitas una endoscopia. Pero sí se recomienda cuando:


  • Hay dificultad o dolor al tragar

  • Hay sangrado.

  • Los síntomas no mejoran con el tratamiento habitual.

  • Se planea una cirugía antirreflujo.

  • Existe sospecha de esófago de Barrett (cambio en el tejido del esófago que puede aumentar el riesgo de cáncer).



  • Dificultad y dolor para tragar


Cuando una persona tiene dificultad para tragar o dolor al hacerlo, la endoscopia es fundamental para identificar la causa. Puede tratarse de:


  • Estrechamientos del esófago

  • Anillos o membranas que dificultan el paso de alimentos.

  • Divertículos (pequeños “bolsillos” en la pared del esófago).

  • Cuerpos extraños atorados.


Si se tragó un objeto peligroso, la endoscopia debe hacerse de inmediato.


  • Sangrado digestivo


Cuando hay vómito con sangre, heces negras o sospecha de sangrado interno, la endoscopia ayuda a encontrar la causa y, en muchos casos, a detener el sangrado. Dependiendo de la gravedad, puede hacerse en las primeras 6 a 24 horas.Algunas causas que requieren endoscopia urgente son:


  • Úlceras sangrantes.

  • Várices esofágicas.

  • Desgarros en la unión del esófago y el estómago.


  • Anemia por falta de hierro


En hombres mayores de 50 años y mujeres después de la menopausia, la anemia por falta de hierro siempre debe investigarse con endoscopia y colonoscopia, porque puede ser señal de sangrado oculto. En personas jóvenes, la endoscopia se reserva para casos persistentes o cuando se sospecha enfermedad celíaca.


  • Sospecha de enfermedad celíaca


Cuando la prueba de sangre para enfermedad celíaca sale positiva, o cuando hay síntomas persistentes como diarrea crónica, pérdida de peso o anemia, se recomienda hacer una endoscopia con biopsias del duodeno.Incluso si la mucosa se ve normal, es importante tomar muestras porque la enfermedad puede ser microscópica.


  • Síntomas persistentes o atípicos


Hay situaciones en las que, aunque los síntomas no sean muy específicos, la endoscopia ayuda a descartar enfermedades importantes. Por ejemplo:


  • Pérdida de peso sin causa clara.

  • Dolor epigástrico que no mejora con tratamiento.

  • Náuseas o vómitos crónicos.

  • Sensación de llenura muy temprana.

  • Alteraciones en estudios de sangre que sugieren problemas digestivos.



¿Cuándo NO se debe hacer una endoscopia?


Hay situaciones en las que la endoscopia puede ser peligrosa, como:


  • Perforación del tubo digestivo.

  • Infecciones graves con inestabilidad.

  • Infarto reciente.

  • Alergia severa a los sedantes.

  • Problemas respiratorios o cardíacos descompensados.


En estos casos, el equipo médico evalúa cuidadosamente el riesgo-beneficio.



La endoscopia digestiva alta es una herramienta muy valiosa, pero debe usarse cuando realmente aporta información útil o permite un tratamiento necesario. La decisión siempre debe tomarse con base en la historia clínica y las características individuales de cada paciente.


 
 
 

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