top of page
Publicar: Blog2_Post

¿Sabías que el hipotiroidismo también puede afectar tu tracto digestivo?

Foto del escritor: Ome Pérez
Ome Pérez
hace 18 horas
4 min de lectura

Cuando hablamos de hipotiroidismo, generalmente pensamos en síntomas como cansancio, aumento de peso, caída del cabello, piel seca o intolerancia al frío. Sin embargo, existe una relación muy importante entre el funcionamiento de la glándula tiroides y nuestro aparato digestivo.


De hecho, algunos problemas digestivos, como el estreñimiento, la inflamación abdominal o la digestión lenta, pueden estar relacionados con una tiroides que no funciona adecuadamente.


Primero, ¿qué es el hipotiroidismo y por qué se produce?


La tiroides es una pequeña glándula localizada en la parte anterior del cuello. Su función es producir hormonas que ayudan a regular múltiples actividades de nuestro organismo, incluyendo la velocidad con la que funciona nuestro sistema digestivo.


El hipotiroidismo primario ocurre cuando la propia glándula tiroides no produce suficientes hormonas para cubrir las necesidades del cuerpo.

Entre sus causas más frecuentes encontramos:


  • Tiroiditis de Hashimoto: una enfermedad autoinmune que provoca inflamación y disminución progresiva del funcionamiento de la tiroides.

  • Cirugía de tiroides: cuando se retira total o parcialmente esta glándula.

  • Tratamiento con yodo radiactivo: utilizado para tratar determinadas enfermedades tiroideas.

  • Algunos medicamentos: como la amiodarona o el litio, que pueden interferir con la producción de hormonas tiroideas.

  • Alteraciones en el consumo de yodo: tanto su deficiencia como su exceso pueden afectar el funcionamiento de la tiroides.



¿Cómo afecta el hipotiroidismo a nuestro aparato digestivo?


Las hormonas tiroideas ayudan a regular los movimientos naturales del tubo digestivo, que permiten transportar los alimentos desde el esófago hasta el intestino.


Cuando estas hormonas disminuyen, los movimientos digestivos pueden volverse más lentos. Como consecuencia, los alimentos tardan más tiempo en avanzar y pueden aparecer diferentes molestias.



1. Estreñimiento: uno de los síntomas más frecuentes


El estreñimiento es probablemente la manifestación digestiva más conocida del hipotiroidismo.


Cuando la tiroides trabaja más lentamente, el intestino también puede disminuir sus movimientos. Esto ocasiona que las heces permanezcan más tiempo dentro del colon, pierdan agua y se vuelvan más duras.


Puedes presentar:

  • Evacuaciones menos frecuentes.

  • Heces duras o difíciles de expulsar.

  • Sensación de evacuación incompleta.

  • Distensión o inflamación abdominal.

  • Mayor acumulación de gases.


En algunos pacientes, el estreñimiento puede ser uno de los primeros síntomas que llevan a investigar un problema tiroideo y es parte del protocolo de estudio de un paciente con esteñimiento.


2. Digestión lenta, sensación de llenura y náuseas


El estómago también puede verse afectado.

Normalmente, después de comer, nuestro estómago mezcla los alimentos y los envía poco a poco hacia el intestino delgado. En algunas personas con hipotiroidismo, este proceso ocurre más lentamente.


Esto puede ocasionar:

  • Sensación de llenura después de comer pequeñas cantidades.

  • Pesadez estomacal que dura varias horas.

  • Náuseas.

  • Inflamación en la parte superior del abdomen.

  • Ocasionalmente, vómitos.


Es importante recordar que no todas las personas con hipotiroidismo desarrollan estos síntomas y que tener una digestión lenta no significa necesariamente que exista un problema tiroideo.


3. Reflujo y dificultad para tragar


Aunque es menos conocido, el hipotiroidismo también puede alterar los movimientos del esófago, que es el conducto encargado de transportar los alimentos desde la boca hasta el estómago.


En algunos pacientes puede provocar:

  • Sensación de que los alimentos avanzan lentamente o se quedan atorados.

  • Dificultad para tragar.

  • Agruras o sensación de ardor detrás del pecho.

  • Regurgitación o regreso del contenido del estómago hacia la boca.


Estas molestias pueden estar relacionadas con una disminución de los movimientos del esófago y alteraciones en el funcionamiento de la válvula que separa el esófago del estómago.


  1. El hipotiroidismo también puede causar diarrea


Aunque lo habitual es presentar estreñimiento, algunas personas pueden experimentar diarrea.


Cuando el intestino se mueve demasiado lento, puede favorecer que las bacterias que normalmente viven en él aumenten más de lo esperado, una condición conocida como sobrecrecimiento bacteriano intestinal (SIBO).


Esto puede ocasionar gases, distensión abdominal, dolor y, en algunos casos, diarrea.


Sin embargo, la diarrea no es una manifestación típica del hipotiroidismo y siempre es importante investigar otras posibles causas.


Si recibo tratamiento para el hipotiroidismo, ¿mejorará mi digestión?


En muchos pacientes, sí.

Cuando los niveles de hormonas tiroideas regresan a valores adecuados mediante el tratamiento indicado, los movimientos del aparato digestivo pueden mejorar y, con ello, disminuir molestias como el estreñimiento, la pesadez estomacal o la distensión abdominal.


Sin embargo, es importante considerar que no todos los síntomas digestivos se explican por el hipotiroidismo.


Si tus pruebas de funcionamiento tiroideo ya se encuentran controlados, pero continúas presentando estreñimiento, diarrea, inflamación, reflujo o molestias después de comer, es conveniente realizar una valoración gastroenterológica para investigar otras posibles causas.


Para resumir:


La tiroides y nuestro aparato digestivo están mucho más relacionados de lo que imaginamos.


El hipotiroidismo puede hacer que los movimientos del estómago y del intestino se vuelvan más lentos, provocando estreñimiento, inflamación abdominal, sensación de llenura e incluso molestias relacionadas con el reflujo.


Si tienes hipotiroidismo y presentas molestias digestivas frecuentes, no asumas que todo se debe a tu tiroides. Identificar correctamente el origen de tus síntomas es fundamental para recibir el tratamiento adecuado.


-Ebert, E. (2010). The Thyroid and the Gut. Journal of Clinical Gastroenterology, 44(6), 402–406.

 
 
 

Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación

©2021 por El Rincón del Hígado. Creada con Wix.com

bottom of page